Si has llegado aquí buscando el arbopan, lo primero que conviene aclarar es que esa palabra no nombra a ninguna especie botánica. El texto que ocupaba antes esta página hablaba a la vez de «árbol de jaca» y de «jackfruit», y dos párrafos después se ponía a describir la «fruta de pan». Son dos árboles distintos, del mismo género pero de especie diferente: la jaca o jackfruit es Artocarpus heterophyllus y la fruta del pan es Artocarpus altilis. Ni el fruto se parece, ni se cocinan igual, ni vienen del mismo sitio.

La confusión no es exclusiva de aquel artículo. En castellano circulan muchos nombres cruzados (jaca, jaqueira, panapén, castaña de Malabar, fruta del pan, fruto del pan) y en inglés jackfruit y breadfruit se mezclan con frecuencia en traducciones automáticas. Aquí vas a encontrar cómo diferenciarlas de un vistazo, qué parte se come de cada una y en qué estado, y por qué en España ninguna de las dos es un cultivo realista fuera del invernadero.

Árbol de la fruta del pan, Artocarpus altilis, con hojas lobuladas y frutos verdes

Esta foto es de un árbol de la fruta del pan (Artocarpus altilis): fíjate en las hojas profundamente lobuladas y en los frutos redondeados y verdes. La jaca tiene la hoja entera y el fruto mucho mayor.

Dos especies del mismo género

Los dos árboles pertenecen al género Artocarpus, dentro de las moráceas, la familia de la higuera y de la morera. Ese parentesco explica un rasgo que comparten y que sorprende a quien los maneja por primera vez: todas las partes verdes sueltan un látex blanco y pegajoso al cortarlas.

La jaca, Artocarpus heterophyllus, procede del sur de Asia, con su centro de origen en los Ghats occidentales de la India. La fruta del pan, Artocarpus altilis, es de Oceanía, del ámbito de Nueva Guinea y las islas del Pacífico, donde ha sido durante siglos un alimento básico. Las dos se cultivan hoy en el trópico húmedo de medio mundo, incluidas las Antillas y Centroamérica, y de ahí vienen la mayoría de los nombres americanos.

Una advertencia sobre nomenclatura, porque en este tema hay mucho texto mal copiado: el epíteto de la especie va siempre en minúscula y el binomio en cursiva. Verás escrito «Artocarpus Altilis» con frecuencia y está mal.

Cómo se distinguen a simple vista

Jaca (A. heterophyllus)Fruta del pan (A. altilis)
HojaEntera, oval, coriácea y brillanteGrande y profundamente lobulada en la mayoría de las variedades
FrutoAlargado, muy grande, puede pasar de los veinte kilosRedondeado, del tamaño de un melón pequeño o mediano
PielCubierta de púas cortas y duras, de base hexagonalReticulada, con dibujo de polígonos pero sin pinchos
Pulpa maduraAmarilla, dulce, en bulbos carnosos muy aromáticosBlanquecina y feculenta, sin apenas dulzor
SemillasGrandes, una por bulbo, comestibles cocidasLas variedades más cultivadas no tienen
Uso habitualMadura como fruta; verde, cocinadaCasi siempre cocinada: asada, hervida o frita

La regla rápida: si el fruto es enorme, alargado y pincha al tocarlo, es jaca. Si es redondo, verde, del tamaño de un melón y la hoja del árbol parece una mano abierta, es fruta del pan.

El látex, que es lo primero que da problemas

Cortar cualquiera de las dos ensucia. El látex se pega al cuchillo, a la tabla y a las manos, y no sale con agua. La forma práctica de trabajar es untar la hoja del cuchillo y las manos con aceite antes de empezar, y volver a untar el filo cuando se note que arrastra. Lo que se ha pegado se retira mejor con un papel y algo de aceite que frotando con jabón.

En la jaca el látex se concentra sobre todo en la parte central y en las fibras que unen los bulbos, así que una pieza muy madura mancha menos que una verde. En la fruta del pan aparece en cuanto se pela.

La jaca verde y el sucedáneo de carne desmenuzada

El uso que ha hecho famosa a la jaca fuera del trópico no tiene que ver con la fruta madura, sino con el fruto verde. Cocido y escurrido, se deshilacha en fibras que recuerdan mucho a la carne desmenuzada, y por eso se vende en conserva (normalmente en salmuera o en agua, no en almíbar) para preparaciones tipo guiso o tacos. En España se encuentra casi siempre así, en lata y con la etiqueta en inglés, más que como fruta fresca.

Conviene ser claro con lo que es y lo que no es. La imitación funciona en la textura, no en la composición: la jaca verde es sobre todo agua, fibra y almidón, y su contenido en proteína es bajo, muy lejos del de la carne a la que sustituye en el plato. Quien la use como plato principal tendrá que buscar la proteína en otro ingrediente. Eso es descripción de un alimento, no una recomendación dietética.

La jaca madura es otra cosa: dulce, muy perfumada, con un aroma intenso que a mucha gente le resulta excesivo en una cocina cerrada. Se come tal cual, sacando los bulbos uno a uno. Las semillas, que en un fruto grande son decenas, se comen hervidas o asadas, nunca crudas.

La fruta del pan y el viaje del Bounty

La fruta del pan tiene la historia más novelesca de las dos. En 1787 la Armada británica envió el Bounty, al mando de William Bligh, a llevar plantas desde Tahití hasta las colonias del Caribe, donde se pretendía usarlas como alimento barato para la población esclavizada. El motín de 1789 acabó con el cargamento por la borda. Bligh repitió el viaje años después con otro barco y sí entregó las plantas en las Antillas, y de ahí viene su presencia en el Caribe, donde recibió nombres como panapén o pana.

Su papel en la cocina es el de una hortaliza feculenta, no el de una fruta de postre: se pela, se corta y se cocina, y ocupa el lugar de la patata o del plátano macho. Cruda no se come. Si quieres la ficha completa de esta especie, con su cultivo y sus variedades, en el sitio ya existe una: fruta de pan.

Qué pasa si intentas cultivarlas en España

Aquí no hay medias tintas. Los dos son árboles de trópico húmedo, sin tolerancia a la helada y con mala respuesta al frío prolongado aunque no hiele. En la península ibérica no hay ninguna zona donde prosperen al aire libre. En Canarias, en las zonas más abrigadas y cálidas del sur, se pueden ver ejemplares aislados como curiosidad de coleccionista, pero no es un cultivo asentado ni comparable al del mango o el aguacate.

La consecuencia práctica es que lo que llega al mercado español es fruta importada o conserva, y que sembrar una semilla de jaca de la que has comido puede darte una planta bonita de interior durante un tiempo, pero no un árbol productivo. Si te apetece el experimento, la semilla de jaca pierde viabilidad en pocas semanas, así que hay que sembrarla recién sacada del fruto.

Lo que decía el texto anterior y por qué no está

La página que había aquí antes era una lista de nueve «beneficios» que atribuía a este fruto controlar la tensión arterial, prevenir tipos de cáncer, adelgazar, mejorar la vista y curar el insomnio. Todo eso se ha retirado entero. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.

Que en el Pacífico y en el Caribe se hayan usado tradicionalmente las hojas, la raíz o el látex de estos árboles es un hecho etnográfico y así se cuenta: como tradición documentada, no como eficacia. Un uso tradicional no sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y aquí no vas a encontrar preparaciones ni cantidades.

En resumen

«Arbopan» es un nombre inventado que juntaba dos árboles diferentes. La jaca (Artocarpus heterophyllus) da un fruto enorme y espinoso, dulce cuando madura y fibroso cuando está verde, que es el que se vende en conserva como sustituto de la carne desmenuzada. La fruta del pan (Artocarpus altilis) da un fruto redondo y feculento que se come cocinado, como una patata, y que llegó al Caribe en los barcos de Bligh.

Las dos sueltan látex pegajoso al cortarlas, las dos son de clima tropical y ninguna es cultivable al aire libre en España fuera de algún rincón muy abrigado de Canarias. Y de ninguna de las dos se puede decir que prevenga, cure o alivie nada: son alimentos, y lo que se puede describir de ellos es su composición y su uso en la cocina.


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