Algarrobera es uno de los nombres del algarrobo, Ceratonia siliqua, el árbol de secano que aguanta el verano mediterráneo sin una gota de riego. Esta página es la parte práctica: dónde tiene sentido plantarlo, qué planta hay que comprar, cómo se hace el hoyo, qué riego necesita los primeros años, cómo se poda y cuándo empieza a dar vainas.
Y antes de nada, el dato que arruina más plantaciones de aficionado: el algarrobo es dioico. Hay árboles macho y árboles hembra, y solo los hembra dan algarroba. Si compras un plantón de semilla no sabes qué has comprado, y lo vas a averiguar cuando florezca, varios años después. Si quieres cosecha, el árbol tiene que ser injertado de una variedad de fruto y tiene que haber un pie macho cerca. La botánica del árbol, la floración en el tronco y el garrofín los tienes en algarrobo, pie macho y garrofín.
Algarrobo adulto en bancal de secano. El tronco retorcido y la copa perenne y densa son la estampa típica del árbol viejo mediterráneo.
Dónde tiene sentido plantarlo
El algarrobo es un árbol de clima mediterráneo litoral y de interior cálido. Prospera en la franja costera del este y del sur peninsular, en Baleares, en Canarias y en las comarcas templadas próximas a la costa, generalmente a altitudes bajas.
Lo que sí tolera, y por goleada:
- Suelo calizo, pedregoso y pobre. Es su terreno natural.
- Sequía estival larga. Una vez establecido vive de secano.
- Brisa marina. Se planta cerca del mar sin problema.
- Suelo poco profundo, siempre que la raíz pueda meterse por las grietas de la roca.
Lo que no tolera:
- Las heladas fuertes y prolongadas. Es lo que lo saca del interior continental. Los árboles jóvenes son mucho más sensibles que los adultos.
- El encharcamiento. En suelo que retiene agua se pierde por podredumbre de raíz.
- El trasplante de un árbol adulto. Tiene raíz pivotante profunda y se mueve fatal. Se planta pequeño.
Si vives en la meseta, en el norte húmedo o en zona de inviernos duros, no hay truco que lo salve. Es mejor saberlo antes que perder cinco años.
Qué planta comprar
Aquí está la decisión que lo condiciona todo. Tienes tres opciones y solo una da cosecha segura.
De semilla. Germina bien si escaldas la semilla o la remojas para ablandar la cubierta dura, y sale un arbolito sin problema. Lo que no sabes es el sexo ni la calidad del fruto, y tardarás años en averiguarlo. Sirve como patrón para injertar después, o como árbol de sombra si la cosecha te da igual.
Injertado de variedad de fruto. Es lo que se planta en plantación y lo que debes comprar si quieres algarroba. El vivero injerta una variedad hembra conocida sobre patrón de semilla. En España hay muchas variedades locales, con nombres que cambian de comarca en comarca, seleccionadas por tamaño de vaina, época de recolección y rendimiento en semilla. Pregunta en el vivero cuál va bien en tu zona, porque esto es muy local.
Con un pie macho o polinizador. Las flores femeninas necesitan polen. En plantación se intercalan pies macho o injertos de macho en algunas ramas, en proporción baja. En un huerto familiar, la solución práctica es plantar un segundo árbol como polinizador, o injertar una rama de macho en el árbol hembra. Hay también variedades hermafroditas, que resuelven el problema, pero conviene confirmar con el viverista lo que te vende.
El injerto
Si ya tienes un algarrobo de semilla crecido, o te sale un macho donde querías una hembra, la solución es injertarlo. Se trabaja sobre patrón joven, con el tronco ya con cierto grosor, en época de vegetación activa y con la corteza despegando bien, en primavera avanzada o en verano.
Las técnicas habituales son el injerto de yema (escudete o chapa) y el de púa en árboles ya formados, reinjertando las ramas principales. En el algarrobo el prendimiento es irregular, así que se ponen varios injertos por árbol y se conserva el que agarra. La cinta se afloja a tiempo para que no estrangule, y todo lo que brote del patrón por debajo del injerto se elimina.
El hoyo, el marco y la plantación
Se planta en árboles pequeños, de una o dos savias, y en zonas de invierno suave se hace al final del otoño o en invierno, para que enraíce antes del calor. Donde hiela con ganas, mejor esperar al final del invierno o al principio de la primavera.
El hoyo se hace grande y profundo, bastante más que el cepellón, para romper la costra o la roca blanda y dejarle camino a la raíz pivotante. Esa raíz es toda su estrategia de secano y no se puede doblar en el fondo del hoyo. El cuello del árbol queda al ras del suelo y el punto de injerto siempre por encima, nunca enterrado.
El marco es amplio, porque la copa crece mucho más a lo ancho que a lo alto. En plantación tradicional de secano se trabaja con marcos del orden de ocho a diez metros, y en jardín hay que contar con varios metros libres alrededor. No es árbol de alcorque estrecho ni de patio pequeño.
En zonas con conejos, liebres o ganado, el plantón joven se protege con un tubo o una malla. Un algarrobo recién plantado se lo comen en una noche.
El riego, que es donde se falla
El algarrobo adulto no necesita riego en su clima. El plantón joven, sí, hasta que hace raíz. La pauta sensata es un riego de asiento generoso al plantar y riegos espaciados y abundantes durante los dos o tres primeros veranos, dejando secar bien entre uno y otro. Riegos frecuentes y cortos hacen un daño doble: mantienen el cuello húmedo y le enseñan a poner raíz superficial, que es lo contrario de lo que le conviene.
A partir del tercer o cuarto año, en secano mediterráneo, se le retira el riego y se acabó. En plantación de regadío, vigila el drenaje, porque el encharcamiento es su enemigo real.
Abonado y suelo
Vive en suelo pobre por naturaleza, así que no pide gran cosa: un aporte de materia orgánica al plantar y poco más. Conviene saber además algo que se suele dar por hecho: aunque es una leguminosa, el algarrobo no fija nitrógeno atmosférico como hacen las vezas o la alfalfa, así que no cuentes con que se abone solo ni con que enriquezca el suelo por estar ahí. El laboreo agresivo bajo la copa tampoco le sienta bien, porque corta raíz superficial.
La poda
El algarrobo se poda poco y con cuidado. La poda de formación busca un tronco limpio de cierta altura, para poder trabajar y recoger debajo, y tres o cuatro ramas principales bien repartidas. A partir de ahí, mantenimiento: quitar madera seca, ramas cruzadas y chupones, y aclarar lo justo para que entre luz en el interior de la copa.
Dos advertencias. Florece sobre madera vieja, directamente en ramas y tronco, así que una poda severa te quita cosecha durante varios años. Y se poda en tiempo templado, pasado el riesgo de frío: las heridas grandes cicatrizan mal, así que mejor podar poco y a menudo que dar un repaso brutal cada década.
Cuándo empieza a dar y cómo se recoge
Un algarrobo injertado tarda varios años en entrar en producción y bastantes más en llegar a plena cosecha. Es un árbol de plazo largo y de vida muy larga: los pies viejos de los bancales valencianos y mallorquines llevan generaciones dando.
La vaina cuaja tras la floración de final de verano y otoño y se recoge casi un año después, ya parda y coriácea. La recolección tradicional se hace vareando la copa sobre lonas o mallas, y ahí hay que ir con tiento, porque en ese momento el árbol lleva encima la floración de la campaña siguiente y los golpes se pagan.
Lo recogido se limpia y se seca bien antes de almacenarlo. La vaina mal seca atrae a la polilla que ataca a la algarroba almacenada, que es el problema más común del producto.
Problemas y tratamientos
Sanitariamente es un árbol duro. Sus problemas reales son pocos: la podredumbre de raíz por exceso de agua, los daños de helada en árboles jóvenes y la polilla de la algarroba, sobre todo en almacén.
Con la polilla funciona la higiene: recoger limpio, no dejar vainas caídas de una campaña a otra, secar bien y almacenar en condiciones. Si hiciera falta algo más, el marco es el Real Decreto 1311/2012, con la gestión integrada de plagas como principio, es decir, prevención y medios físicos y biológicos antes que el químico. La dosis legal es la de la etiqueta del envase y no la de un artículo. El uso profesional exige carné de aplicador, y en jardinería doméstica solo pueden usarse productos autorizados para ese uso, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio. Y nada de tratar en floración ni en horas de vuelo, por las abejas.
Sin promesas de salud
El texto original de esta página vendía propiedades de la algarrobera. Aquí no las vas a encontrar. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para esta planta, y las que existen para otros alimentos están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no una página de internet. El algarrobo es un árbol de secano y su vaina es un alimento y una materia prima industrial.
En resumen
Plantar una algarrobera sale bien si tienes clima mediterráneo litoral o interior cálido, suelo que drene y sitio de sobra a lo ancho. Compra árbol injertado de variedad de fruto y asegúrate del polinizador, porque un plantón de semilla puede salirte macho y no lo sabrás hasta dentro de años. El hoyo, profundo; el punto de injerto, fuera; y el riego, solo los primeros veranos y espaciado.
Después es un árbol que apenas da trabajo: poda ligera respetando la madera vieja donde florece, nada de encharcarlo y recolección vareando al final del verano, secando bien lo recogido. A cambio, tarda en entrar en producción y vive siglos, que es el trato que ofrece el secano mediterráneo.