Si buscas "algarroba" puedes acabar en cuatro plantas que no tienen casi nada que ver entre sí. En España la algarroba es la vaina del algarrobo mediterráneo, Ceratonia siliqua. En Argentina, en Chile y en Perú el algarrobo es otro árbol muy distinto, del género Prosopis, y su algarroba y su harina son otra cosa. En Centroamérica y en Colombia también se llama algarrobo a Hymenaea courbaril. Y en varias comarcas del secano castellano la algarroba no es un árbol: es una veza que se siembra para forraje.
Todas son leguminosas y todas dan vaina, que es lo que explica el lío. Pero si compras harina, si plantas un árbol o si lees una receta, la diferencia importa mucho. Esta página ordena los nombres y te da las señas para distinguir cada una, incluidas las fotos equivocadas, que en este tema abundan.
La algarroba de aquí: Ceratonia siliqua
En España, cuando alguien dice algarroba sin más contexto, habla de la vaina del algarrobo mediterráneo. Es un árbol perenne de secano, de copa densa y tronco retorcido, propio del litoral este y sur, de Baleares y de las zonas cálidas del interior próximo. La vaina madura es parda, coriácea, plana y bastante recta, de un palmo largo, y tarda casi un año en hacerse.
La hoja es la seña más fácil: compuesta, con unos pocos pares de foliolos grandes, redondeados, duros y brillantes, verde oscuro. Nada de hojas plumosas. Tienes la ficha completa del árbol en algarrobo, pie macho y garrofín, y lo que se hace con la vaina en harina de algarroba y garrofín.
Según la zona cambia el nombre: algarroba y algarrobo en castellano, garrofa y garrofer en valenciano y catalán, garrova y garrover en Mallorca. De ahí salen apellidos, topónimos y nombres de partidas enteras en el levante.
De dónde viene la palabra
Algarroba llega al castellano del árabe andalusí al-jarruba, con el artículo pegado, como pasa con tantas palabras del campo y del regadío peninsular. De la misma raíz salen el francés caroube y el inglés carob, que es la palabra que verás en cualquier etiqueta de importación.
El nombre científico va por otro camino. Ceratonia viene del griego kéras, cuerno, por la vaina curvada, y siliqua es la palabra latina para vaina. De ese mismo grupo de palabras griegas y árabes sale el quilate, que es una historia que merece su propio sitio y que está contada en la página de la garrofa.
En inglés aparece además como St John's bread, pan de San Juan, y en castellano se ha usado el mismo nombre. Viene de una lectura tradicional que identificaba las "langostas" que comía Juan el Bautista en el desierto con estas vainas dulces. Es una convención cultural con siglos encima, no un dato botánico.
Los algarrobos de América, que son Prosopis
Aquí está la confusión gorda. En el cono sur, el algarrobo blanco y el algarrobo negro son Prosopis alba y Prosopis nigra, árboles del Chaco y del monte argentino y paraguayo. En Chile, el algarrobo es Prosopis chilensis. En la costa norte de Perú, el algarrobo de los bosques secos de Piura es Prosopis pallida. Son árboles de zonas áridas, de madera dura, hoja compuesta muy fina y dividida, espinas en muchos casos, y vainas estrechas y a menudo curvadas o retorcidas.
No son parientes cercanos del algarrobo mediterráneo: comparten la familia de las leguminosas y poco más. Conviene saber, además, que la taxonomía del grupo se ha movido: revisiones recientes han trasladado buena parte de las especies americanas al género Neltuma, así que verás los dos nombres según la fuente y la fecha.
Y con ellos vienen productos que tienen nombre parecido y sabor distinto:
- Harina de algarroba argentina o patay: harina y pan prensado de vaina de Prosopis, alimento tradicional del noroeste argentino desde mucho antes de la colonización.
- Algarrobina: jarabe oscuro y espeso obtenido de la vaina del algarrobo peruano, que allí se usa en repostería y en bebidas. No tiene nada que ver con la harina de garrofa.
- Añapa: bebida de vaina macerada en agua, también del monte argentino.
Si compras por internet "harina de algarroba" sin más, el continente de origen cambia el producto. La de aquí se hace con pulpa de garrofa tostada y sabe a cacao suave. La de Prosopis es más clara, más dulce y con un punto que recuerda al caramelo y a la vainilla.
El algarrobo de Centroamérica
En Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela se llama algarrobo a Hymenaea courbaril, un árbol grande de selva tropical que también recibe los nombres de guapinol, jatobá o courbaril. Su vaina es gruesa, leñosa y dura, y contiene una pulpa harinosa de olor muy fuerte que se come y se usa en bebidas. De este árbol sale además una resina que se ha usado como barniz, y su madera es apreciada en carpintería.
Otra vez: misma familia botánica, mismo nombre popular, árbol y producto completamente distintos. Un árbol de selva húmeda tropical no tiene nada que hacer en un secano de Alicante, así que cuando leas fichas de cultivo comprueba de qué algarrobo hablan.
La algarroba castellana, que es una veza
Hay un uso peninsular del nombre que despista incluso aquí. En comarcas cerealistas de Castilla se llama algarroba a una leguminosa herbácea de secano del género Vicia, sembrada para grano y forraje, del mismo grupo que las vezas y los yeros. No es un árbol ni tiene relación con el algarrobo mediterráneo.
Si en una conversación sobre siembras de otoño en Salamanca, Zamora o Valladolid sale la algarroba, casi seguro que hablan de eso. Es un cultivo de ciclo anual que se siega, no una vaina que se vareaba de un árbol.
Fotos que no son de algarrobo
Esta foto circulaba en esta página como "algarroba" y no lo es. Ni las hojas, con muchísimos foliolos pequeños y aspecto plumoso, ni las vainas retorcidas corresponden a Ceratonia siliqua.
La imagen de arriba es el ejemplo perfecto del problema. Se publicó durante años ilustrando un artículo sobre la algarroba y muestra otra leguminosa distinta. Las señas cantan: el algarrobo mediterráneo tiene pocos foliolos grandes y redondeados, duros como el cuero, y una vaina plana y bastante recta. Lo de la foto tiene hoja plumosa de muchísimos foliolos diminutos y vainas enroscadas.
Para no equivocarte, tres señas que funcionan con una foto delante:
- Hoja. Pocos foliolos grandes, redondos, coriáceos y brillantes: mediterráneo. Hoja fina, plumosa, de muchos foliolos pequeños: americano o alguna acacia.
- Vaina. Plana, ancha, gruesa y casi recta: mediterráneo. Estrecha, cilíndrica, curvada o en espiral: Prosopis u otras. Muy gruesa, leñosa y corta: Hymenaea.
- Espinas. El algarrobo mediterráneo no tiene. Muchos algarrobos americanos, sí.
Y si vas a comprar
Mira el nombre científico en la etiqueta, que es lo único que no cambia de país a país. Ceratonia siliqua es la garrofa de aquí, y en inglés sale como carob. Si pone Prosopis, o si el producto se llama algarrobina, patay o harina de algarroba con origen sudamericano, es el otro. Y si vas a plantar un árbol, comprueba lo mismo antes de gastarte el dinero: un Prosopis y un Ceratonia no piden el mismo clima ni dan el mismo fruto.
Sin promesas de salud
El texto que había aquí prometía diez propiedades de la algarroba. No lo vas a encontrar en esta versión. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para esta planta, y las que existen para otros alimentos están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet.
Lo que sí se puede decir de la algarroba es lo que es: un alimento rico en azúcares y en fibra, con muy poca grasa, que se ha usado durante siglos como pienso y en la cocina de los pueblos de la costa. Con eso ya tiene bastante historia detrás.
En resumen
Algarroba es un nombre que viaja mejor que las plantas. Aquí designa la vaina de Ceratonia siliqua, en Sudamérica la de varios Prosopis, en Centroamérica la de Hymenaea courbaril y en el secano castellano una veza de siembra anual. Reconocer cuál te toca es cuestión de mirar la hoja, la vaina y las espinas, y de leer el nombre científico en la etiqueta.
Del origen de la palabra quédate con lo sólido: llega del árabe al-jarruba, y de ahí salen también el carob inglés y el caroube francés. Lo demás, incluidas las fotos que ilustran artículos de algarroba con árboles que no lo son, es ruido acumulado de copiar unos de otros.