El árbol al que en América llaman árbol de la pimienta, pimiento o pimentero es Schinus molle, y no da pimienta. La pimienta de verdad, la negra, la blanca y la verde, sale de Piper nigrum, que no es un árbol sino una liana trepadora tropical de otra familia botánica. Las dos plantas no están emparentadas ni de lejos, y coinciden solo en una cosa: los frutos son esferas pequeñas con un olor picante que recuerda al de la pimienta.

La segunda cosa que conviene saber antes de seguir es que Schinus molle pertenece a las anacardiáceas, la familia del anacardo, del mango y de la hiedra venenosa americana. Su savia y su resina pueden provocar dermatitis de contacto en personas sensibles, sobre todo al podarlo o al partir ramas, y el polen es alergénico. También se cita como tóxico si lo mastican perros, gatos o caballos. Nada de esto lo convierte en un árbol peligroso para la calle, donde lleva un siglo plantado sin incidentes, pero sí aconseja guantes y manga larga cuando toca meterle la tijera.

Ramas colgantes de Schinus molle con racimos de frutos rosas Esto sí es Schinus molle: hoja compuesta de folíolos estrechos, ramas colgantes y racimos de frutos rosados. Es lo que se vende como pimienta rosa.

Dos plantas sin ningún parentesco

Puestas una al lado de la otra, la confusión no se sostiene ni cinco segundos:

Falso pimenteroPimienta verdadera
EspecieSchinus mollePiper nigrum
FamiliaAnacardiáceasPiperáceas
PorteÁrbol de ramas colgantesLiana trepadora que se cultiva sobre tutor
OrigenAndes de Perú y Bolivia, y norte de Argentina y ChileCosta de Malabar, en el suroeste de la India
HojaCompuesta, con muchos folíolos estrechosSimple, ancha, acorazonada
FrutoDrupa rosada en racimos colgantesDrupa en espiga erguida, verde y luego roja
ClimaSeco, soporta helada ligera y sequía duraTropical húmedo, no soporta el frío

El malentendido viene de los primeros europeos que llegaron a los Andes y vieron un árbol cuyos frutos molidos picaban y olían parecido a la especia por la que Europa llevaba siglos pagando fortunas. De ahí el nombre, y de ahí que acabara llamándose pimentero peruano, pimiento de California, pimentero falso o molle. Lo de molle viene del quechua mulli, que es como se llamaba el árbol antes de que llegara nadie a rebautizarlo.

Espiga de pimienta verde en la palma de una mano Una espiga de pimienta verdadera, Piper nigrum, recién cortada. Los granos van apretados en una espiga, no en racimos colgantes.

La pimienta rosa del supermercado

Los granos rosados de los tarros de mezcla de pimientas, y los que decoran platos en los restaurantes, son en su mayoría frutos de Schinus, no de Piper. Suelen proceder de Schinus terebinthifolia, el pimentero brasileño, y en menor medida de Schinus molle. Se venden como especia con normalidad y su uso está aceptado, pero hay dos cosas que la etiqueta no siempre aclara.

La primera es que no aportan el sabor de la pimienta. El picante de Piper nigrum viene de la piperina, y en el Schinus no hay piperina: lo que hay es un aroma resinoso, dulzón y terpénico, más cercano al enebro que a la pimienta. Quien sustituye una por otra en una receta no obtiene el mismo plato.

La segunda es la familia. Al ser anacardiáceas, se han descrito reacciones cruzadas en personas alérgicas al anacardo, al pistacho o al mango. No es un caso frecuente, pero si alguien de la mesa tiene una alergia declarada a frutos de cáscara de esa familia, la pimienta rosa es un ingrediente a mirar dos veces, no un simple adorno de color.

Cómo reconocerlo sin dudar

El falso pimentero es fácil una vez sabes qué mirar. El porte es el primer indicio: copa amplia y ramas finas que caen, con un aire de sauce llorón, sobre un tronco de corteza pardusca que se agrieta y se desprende en placas con la edad. La hoja es perenne, compuesta, con muchos folíolos estrechos y colgantes, de un verde claro.

La prueba definitiva es el olfato. Estrujas un folíolo entre los dedos y suelta un olor resinoso y picante inconfundible, mezcla de trementina y pimienta. Los frutos son otra señal: racimos colgantes de bolitas que pasan de verde a un rosa coral brillante y se quedan en el árbol buena parte del otoño y el invierno, con una cáscara fina y quebradiza que al romperse deja una semilla dura.

El aguaribay en las calles españolas

En España este árbol se plantó mucho a lo largo del siglo XX en el sur y el este, donde hay ejemplares viejos en paseos y plazas, y también en Canarias. Su ventaja es evidente: aguanta sequía, calor, suelos pobres y contaminación urbana, y sigue verde todo el año. Sus inconvenientes también lo son, y explican por qué hoy se planta bastante menos.

Uno es la raíz, superficial y agresiva, que levanta aceras y busca conducciones. Otro es la fruta, que cae en cantidad, mancha y resbala. Otro es la madera, algo quebradiza en ramas gruesas mal podadas. Y el cuarto es que fuera de su área de origen se comporta como colonizador: dispersa mucha semilla, que los pájaros llevan lejos, y germina bien en terrenos alterados y ramblas. En Sudáfrica y en varios estados australianos está clasificado directamente como maleza. Ese comportamiento está bien documentado en países de clima parecido al del sur peninsular, y merece tenerse en cuenta antes de plantarlo cerca de un espacio natural.

Los detalles de cultivo, riego y poda de la especie están tratados aparte, en el artículo del aguaribay, que es el mismo árbol con otro de sus muchos nombres.

Los otros Schinus

El género tiene varias especies y dos importan de verdad. Schinus molle es el de ramas colgantes y hoja compuesta de folíolos estrechos, el de los Andes secos. Schinus terebinthifolia, el pimentero brasileño, es de porte más compacto, folíolos más anchos y procedencia atlántica de Brasil, y es la especie que ha causado un problema ambiental serio en Florida y en Hawái, donde forma masas impenetrables que desplazan a la vegetación nativa.

La mayor parte de la pimienta rosa del comercio mundial procede de esta segunda especie, recolectada sobre todo en Brasil y en la isla de La Reunión. Es un caso curioso: la misma planta es una plaga en un sitio y un cultivo de exportación en otro.

Lo que este árbol no es

Circula mucho texto que atribuye al molle propiedades curativas, y conviene dejarlo claro: en la Unión Europea no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas para esta planta. Las que existen para cualquier alimento están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea. El molle tiene usos tradicionales documentados en los Andes, donde con sus frutos se fermentaba una bebida y se empleaba la resina, y eso se cuenta como lo que es, tradición, sin que sustituya a un tratamiento ni a una consulta médica.

En resumen

El llamado árbol de la pimienta es Schinus molle, una anacardiácea andina de ramas colgantes que se plantó por media España por su resistencia al calor y a la sequía. La pimienta de la cocina es Piper nigrum, una liana tropical sin ninguna relación con él. Los granos rosas que se venden como pimienta rosa vienen del género Schinus, huelen a resina y no saben a pimienta, y por pertenecer a la familia del anacardo pueden dar problemas a quien sea alérgico a ella.

Si te planteas plantarlo, cuenta con las tres cosas que trae de serie: raíces que levantan pavimento, fruto abundante que ensucia y una savia que puede irritar la piel al podar. Y si vives cerca de una rambla o de un espacio natural del sur o del levante, piénsalo dos veces: este árbol se siembra solo con demasiada facilidad.


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