El árbol de Judas es el Cercis siliquastrum, ese árbol pequeño que a finales de marzo se cubre de flores rosa púrpura antes de echar una sola hoja. Y el nombre tiene tres explicaciones que compiten entre sí, ninguna demostrada: la leyenda del ahorcamiento de Judas Iscariote, un malentendido de traducción con el francés arbre de Judée, y la propia forma de florecer del árbol, con los racimos colgando directamente del tronco.

Las tres se cuentan como ciertas en distintos sitios. Lo que sí es comprobable es lo segundo: esta especie procede del Mediterráneo oriental, incluida la región histórica de Judea, y el nombre francés significa literalmente árbol de Judea. De ahí a Judas hay un paso corto en cualquier lengua.

Flores rosadas del árbol de Judas saliendo directamente de una rama gruesa Las flores brotan sobre la madera vieja, pegadas a la rama y sin hojas alrededor.

Qué árbol es, y con cuál se confunde

El árbol de Judas europeo es Cercis siliquastrum L., de la familia de las fabáceas, o sea pariente de los guisantes y de las algarrobas. Es un árbol pequeño, de copa abierta y ramas torcidas, caducifolio, propio del sur de Europa y de Asia occidental.

La confusión frecuente, y el corpus de internet la repite sin parar, es llamar árbol de Judas al Cercis canadensis, que es el redbud americano. Son especies distintas del mismo género: el americano florece en un rosa más claro, tiene la hoja acuminada en punta y su nombre inglés no menciona a Judas por ninguna parte. Si lees una guía que abre hablando de Judas y a las dos líneas da el nombre científico del americano, está copiando de dos sitios a la vez. En el sitio tienes las diferencias entre especies en el artículo del árbol del amor.

La leyenda

La versión más difundida cuenta que Judas se ahorcó de un árbol de esta especie y que las flores, blancas hasta entonces, se tiñeron de rojo de vergüenza. Es tradición cristiana medieval, del mismo tipo que explica el color de otras plantas por episodios de la Pasión, y no tiene ningún apoyo en los textos. Circula también una variante según la cual el árbol se avergonzó tanto que desde entonces florece con la cabeza gacha.

Conviene tomarla por lo que es, material cultural. Explica el nombre popular en varias lenguas europeas y poco más.

El error de traducción

La segunda explicación es filológica y bastante más sólida. En francés el árbol se llama arbre de Judée, árbol de Judea, por su procedencia. Al pasar a otras lenguas, Judée se convirtió en Judas, un nombre mucho más memorable, y la leyenda vino después a justificar el resultado. Es el mecanismo habitual de la etimología popular: primero se deforma el nombre y luego se inventa el relato que lo sostiene.

La tercera explicación, que es botánica

Queda la que nace del propio árbol. El Cercis presenta caulifloria: las flores no salen en los brotes tiernos del año, sino directamente de la madera vieja, de las ramas gruesas y del tronco. Los ramilletes cuelgan pegados a la corteza, sin hojas que los acompañen, y a alguien le recordaron un cuerpo colgado.

Ese detalle es además lo que hace al árbol reconocible a cincuenta metros. La mayoría de los árboles ornamentales florecen en la punta de los brotes; este lo hace en el interior de la estructura, así que el color aparece en toda la silueta a la vez, incluido el tronco. Entre las plantas que hacen lo mismo están el cacao y la jabuticaba, ambas tropicales, lo que convierte al Cercis en una rareza dentro del arbolado de nuestras calles.

Técnicamente, lo que ocurre es que el árbol conserva yemas latentes en la corteza vieja durante años y las activa en primavera. Tiene una consecuencia práctica directa: toda poda fuerte sobre madera vieja elimina floración futura, no solo la del año siguiente.

Racimo denso de flores amariposadas rosa púrpura del Cercis siliquastrum Flores amariposadas, con la estructura típica de las leguminosas: estandarte, alas y quilla.

Los otros nombres en español

En castellano el árbol acumula nombres, y cada uno cuenta algo:

  • Árbol del amor, el más usado en viveros y jardinería, por la hoja acorazonada.
  • Ciclamor, nombre antiguo recogido en la tradición botánica peninsular.
  • Algarrobo loco o algarrobo falso, porque sus legumbres aplanadas recuerdan a las del algarrobo sin serlo.
  • Arjorán y variantes, de uso local.

El nombre científico también describe: Cercis viene del griego kerkís, la lanzadera del telar, por la forma alargada y plana de la vaina, y siliquastrum deriva del latín siliqua, que es precisamente esa vaina. Los dos nombres hablan del fruto, no de la flor, que es lo contrario de lo que haría hoy cualquiera.

Las flores se comen, con condiciones

En el Mediterráneo oriental hay uso culinario documentado de las flores del Cercis siliquastrum: crudas en ensalada, con un sabor ácido, y los botones conservados en vinagre como encurtido. Es un uso tradicional de cocina, no una propiedad, y aquí no hay nada más que añadir: en la Unión Europea no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.

Y una precaución que no sobra. La familia de las fabáceas incluye ornamentales de jardín francamente tóxicas, como el codeso o lluvia de oro (Laburnum anagyroides), y todas tienen flores amariposadas parecidas a distancia. Si no tienes identificación segura del árbol, la flor no se prueba.

La historia de las abejas muertas

Hay una creencia repetida en sermones del siglo XIX según la cual las flores del árbol de Judas envenenaban a las abejas que acudían a libar, y se usaba como metáfora de la tentación. No es cierto. El Cercis florece muy temprano, cuando queda poco abierto en el jardín, y funciona como recurso de néctar y polen para abejas y abejorros justo en ese momento del año. Es una de las razones prácticas para plantarlo.

Después de la flor

Cuando la floración termina salen las hojas, redondeadas y con el nervio en forma de corazón, y detrás las legumbres aplanadas que pasan del verde rojizo al pardo y se quedan colgadas todo el invierno. Ese fruto persistente es el segundo rasgo que permite identificar el árbol fuera de temporada, junto a la silueta de ramas abiertas y torcidas. Para el cultivo, el suelo y la plantación, tienes la ficha de cultivo del Cercis siliquastrum.

En resumen

El nombre de árbol de Judas no viene de ningún hecho documentado, sino de la combinación de una leyenda medieval, un desliz de traducción desde el francés arbre de Judée y la impresión que causa un árbol que florece colgando del tronco. Las tres explicaciones conviven, y la segunda es la que mejor se sostiene.

Lo que sí es del árbol y no de la leyenda es la caulifloria, que lo hace inconfundible en marzo y que obliga a podarlo poco, porque las flores salen de la madera vieja. Eso, un porte que cabe en un jardín pequeño y un aguante notable al verano peninsular explican por qué se sigue plantando, con nombre siniestro incluido.


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